«Medicinal» se volvió una palabra comodín
Opinión: en el mercado del CBD, la palabra medicinal hoy vende más de lo que informa. En Colombia hay una diferencia legal concreta detrás, y el INVIMA lleva años emitiendo alertas.
Opinión editorial de Hempco. Nos dedicamos a esto y aun así nos cuesta, mirando una etiqueta, saber qué es lo que alguien está vendiendo. Si nos pasa a nosotros, es razonable suponer que el problema no es del comprador.
Lo que la palabra esconde en Colombia
En el marco colombiano, "cannabis medicinal" no es una categoría de marketing: hay figuras distintas con requisitos distintos. Un medicamento requiere registro sanitario del INVIMA como tal. Un cosmético y un suplemento dietario también se registran, pero bajo reglas propias y con exigencias diferentes; los cosméticos con cannabidiol, por ejemplo, requieren certificación específica del ingrediente, y otros productos deben consultar previamente al INVIMA sobre el activo.
Y hay dos prohibiciones que casi nadie asocia con esto:
- Atribuir propiedades curativas, preventivas o medicinales a alimentos y bebidas, de forma que se induzca a error sobre su verdadera naturaleza, está prohibido.
- Incluir indicaciones terapéuticas —tratar dermatitis, por ejemplo— en la publicidad de un cosmético tampoco está permitido: eso corresponde en exclusiva a los medicamentos.
O sea: la mayoría de los productos con CBD que uno encuentra a la venta no pueden legalmente prometer que curan nada. Cuando lo prometen, no están estirando el lenguaje: están fuera de la norma.
No es hipotético: el INVIMA lleva años avisando
Hay un rastro documental que se puede consultar. La alerta sanitaria 054 de 2019 señaló como producto fraudulento el "Essential CBD Extract". La alerta 146 de 2022 abordó productos fraudulentos a base de CBD. Y en septiembre de 2025 el INVIMA alertó sobre gomitas de cannabis dirigidas a deportistas, advirtiendo sobre posibles complicaciones cardiovasculares, ansiedad y temblores.
El patrón que se repite en esas alertas es el mismo: productos sin el registro que corresponde, promocionados con propiedades que crean expectativas falsas sobre su naturaleza, origen, composición o calidad.
Nuestra opinión, dicha sin rodeos
Creemos que el uso indiscriminado de "medicinal" le hace daño al cannabis medicinal de verdad. Cuando la palabra sirve igual para un aceite con evidencia detrás y para una gomita sin registro, el paciente que necesitaba el primero deja de creer en los dos. El costo lo paga la categoría entera, incluidos los productores que sí hicieron el trámite completo.
Qué mirar antes de comprar
- El registro, no la etiqueta. Qué figura tiene el producto y si ese número existe y está vigente.
- El verbo. "Cura", "elimina", "trata" y "previene" en un producto que no es medicamento son señal de alarma, no de eficacia.
- La promesa de precisión. Si no dice cuánto CBD trae por unidad, no hay forma de saber qué se está comprando.
Opinión editorial e información general sobre normativa sanitaria. No es asesoría médica ni jurídica. Verifica siempre el registro del producto directamente ante el INVIMA.
Fuentes
- INVIMA. «Cannabis medicinal», sección de medicamentos y productos biológicos.
- INVIMA. Alerta Sanitaria n.º 054 de 2019, producto fraudulento «Essential CBD Extract».
- INVIMA. Alerta Sanitaria n.º 146 de 2022, productos fraudulentos a base de CBD.
- Infobae. (2025, 13 de septiembre). «Invima alerta sobre gomitas de cannabis para deportistas».
- Posse Herrera Ruiz. «Registros sanitarios de productos del cannabis».